Retraso en las directrices de la AI Act genera incertidumbre para empresas.
La Comisión Europea no ha logrado publicar a tiempo las directrices que indican cómo los operadores de IA de alto riesgo deben cumplir con sus obligaciones bajo la AI Act, específicamente el artículo 6, que define qué aplicaciones de IA se consideran de alto riesgo y requieren documentación y seguimiento más estrictos. El plazo original era el 2 de febrero.
La Comisión asegura que aún está integrando meses de comentarios y planea publicar un borrador final a finales de mes, con adopción definitiva prevista para marzo o abril. Mientras tanto, los requisitos de cumplimiento de alto riesgo están programados para entrar en vigor en agosto de 2026.
El retraso refleja la dificultad de implementar la AI Act, incluyendo problemas de designación de autoridades nacionales y retrasos en normas técnicas de organismos de estandarización europeos, cuya entrega se pospone hasta finales de 2026.
El paquete Digital Omnibus de la Comisión busca simplificar la definición de IA de alto riesgo y posponer su entrada en vigor hasta 16 meses. Sin embargo, críticos advierten que esto aumenta la incertidumbre y podría debilitar la confianza en la ley. Empresas de EE. UU. y la UE han pedido retrasos para disponer de más tiempo para cumplir con la normativa.
En resumen, el retraso en las directrices y la posible modificación de plazos crea incertidumbre jurídica y operacional para las empresas antes de la entrada en vigor de las normas de alto riesgo.