La operación incorpora al grupo una planta especializada en hierro y permitirá desarrollar una nueva línea de acero inoxidable. Ebroacero prevé duplicar la plantilla de la fábrica de Torrijos hasta alcanzar cerca de 30 trabajadores.
Ebroacero ha reforzado su estrategia de crecimiento y diversificación con la adquisición de FTR, una fundición ubicada en Torrijos (Toledo) especializada en la fabricación de piezas de hierro, hierro nodular y otras aleaciones.
La operación permitirá a la compañía aragonesa complementar su actividad tradicional, centrada principalmente en la fundición de piezas de acero al carbono, y atender proyectos que hasta ahora quedaban fuera de su capacidad de fabricación. Además, la incorporación de esta planta abre nuevas oportunidades comerciales en el centro de España gracias a su proximidad a Toledo y Madrid.
Uno de los principales objetivos de la adquisición es poner en marcha en las instalaciones de Torrijos una nueva línea de fundición de acero inoxidable. Ebroacero ya ha adquirido los hornos y está incorporando la maquinaria y los equipos necesarios. La previsión es comenzar a fabricar las primeras muestras durante el próximo verano, con capacidad para producir piezas de hasta 1.500 kilogramos.
Esta nueva actividad ampliará la cartera de productos y materiales del grupo. Actualmente, Ebroacero fabrica piezas de acero al carbono con pesos comprendidos aproximadamente entre un kilogramo y 14 toneladas, mientras que la planta toledana está especializada en piezas de hasta 1.500 kilogramos.
Según explica Ignacio Giménez, director general de Ebroacero, la operación responde a la voluntad de ampliar la gama de materiales con los que trabaja la empresa, entrar con mayor fuerza en el mercado del hierro y sus aleaciones y desarrollar nuevas capacidades en acero inoxidable.
FTR mantendrá su identidad y actividad, aunque quedará integrada en la estructura empresarial del grupo. Ambas plantas compartirán recursos comerciales, técnicos y administrativos y aprovecharán las sinergias existentes entre sus capacidades productivas y carteras de clientes.
La adquisición también facilitará el crecimiento de Ebroacero ante las limitaciones de espacio de sus instalaciones de Zaragoza. La incorporación de una fábrica ya operativa permite ampliar la capacidad productiva de manera más rápida que la construcción de una nueva planta desde cero.
La operación tendrá, además, un impacto positivo en el empleo. Ebroacero cuenta actualmente con 97 trabajadores y FTR dispone de una plantilla de 15 personas. El objetivo es elevar el equipo de la planta de Torrijos hasta cerca de 30 profesionales el próximo verano, un proceso para el que ya ha comenzado la búsqueda de nuevas incorporaciones.
Con más de seis décadas de trayectoria, Ebroacero suma así una segunda planta productiva fuera de Aragón y refuerza su capacidad para atender proyectos industriales que requieren diferentes materiales, dimensiones y soluciones de fundición.